La época renacentista consta de una prosa y una lírica con influencias italianas y humanistas, que admiraba la Antigüedad Clásica, concepción del antropocentrismo, es decir, el hombre como centro del Universo, exaltación de la naturaleza, el carpe diem y disfrutar la vida, lo elegante es lo bello. La mujer era muy importante en la literatura, y la mujer ideal era rubia de ojos claros, era un elemento muy importante en la lírica, junto con la mitología, que era usada para mostrar los sentimientos del autor.
La época barroca sin embargo fue una etapa de desengaño y pesimismo. Se abandonaron todos los ideales humanistas y se volvió a la religiosidad más profunda. La conciencia de crisis se reflejó en una cultura de contrastes violentos, de movimiento, de complicación. La creencia de que la naturaleza nos engaña, de que hay que desconfiar de los sentidos, explica el gusto por lo rebuscado, por lo anómalo, paradójico o sorprendente.
Cervantes.
Quevedo


